Imagen Aleatorias ARQUITECTURA: €œExtensión orientada que da cabida, a los actos y oficios humanos, para que estos esplandezcan como en fiesta. /Fabio Cruz.

sábado, noviembre 26, 2005

Un palacio sumergido...


Planta obra de travesía, provincia de Cochicó. Argentina, 1990.

La primera obra de Arquitectura en la que participé fue en mi primer año de carrera. En 1990. Y fue una travesía...
Se escogió un lugar especial para llevarla adelante. Un lugar que nos despertara, que nos conmoviera. Pues era a partir del lugar, que la obra sería concebida. Y ese lugar fue la Pampa húmeda en Argentina. A media longitud entre el atlántico y el pacífico.
Jamás imaginé un lugar más radical... más absoluto. La “máxima abstracción de la extensión”, la llamábamos.
Con un entorno que se resumía a un horizonte rectilíneo y la mirada que se perdía absorbida por una profundidad infinita, 70 personas caminaban en una suerte de peregrinar sin rumbo, atravesando un limbo sin tiempos, ni distancias.
Y fue gracias a esa brutal simplicidad (donde la “extensión americana” literalmente “giraba” en torno nuestro desorientándonos), que todos nuestros sentidos, en lugar de anularse por completo, se volvieron particularmente sensibles.
Y comprendimos cual era el “Acto” que debíamos construir con la Arquitectura.
El acto de una “desorientación que diera lugar”.
Así, por primera vez cobró valor el concepto del “aquí”.
Pero ¿cómo trazar y referenciar los límites en medio de la desorientación? ¿Cómo establecer las cordenadas arquitectónicas en el mundo infinito?
Y caminamos sigilosos mirando una noche las estrellas. Única fuente de orientación. Las reconocimos. Las bautizamos. Y las atrapamos en una relación cósmica. En asociaciones estelares.
Luego, las proyectamos hasta nuestros pies... y trazamos un "lugar" con bordes y límites. Con centros y esquinas. Un dibujo escala 1:1 que definió nuestro "aquí".

Así, lo construimos y lo llamamos “palacio sumergido”.

En donde se pasaba desde la desorientación de la pampa, a la orientación que da el lugar constituido arquitectónicamente. Y de allí a una suerte de nueva desorientación en el interior mismo de la obra.
Y tenía entradas.
Y tenía miradores.
Y tenía pasillos.
Y tenía salones.
Y tenía emplazada al final de su corredor más largo, en lo más profundo de su salón más interior, una “monstruosa escultura”, que acechaba como el Minotauro, al fondo de su laberinto.

Aquí, imágenes del Palacio Sumergido

Nota: Esta obra fue publicada bajo el título: "Alberto Cruz, Cooperativa Amereida, Chile". Rev. Zodiac, nº 8, Milán, septiembre 1992, pp 188-199.

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4 Comentarios:

At 27/11/05 2:47 p. m., Anonymous Ricardo escribió...

Andrés encantado de visitarte y leer tus impresiones.
¿Te puedo hacer un pedido?
Siempre he querido apreciar los diversos estilos arquitectónicos y descubrir si mi entorno posee alguna identidad precisa. ¿Es posible que me guies señalando en qué diferencias y detalles posee cada estilo arquitectónico?
Yo podría devolverte el favor enseñándote algo que yo sepa (aunque sólo sé que nada sé)

 
At 27/11/05 5:54 p. m., Blogger Andrés Moya escribió...

Ja, ja, ja. Pides demasiado. Hay tantos estilos como culturas y epocas históricas. Y solo para lo que es la sociedad occidental son muchos... Además estos no se separan entre si. Coexisten, se mezclan, se toman prestado cosas, las abandonan, las resucitan, etc, etc, etc. Un ejercicio muy común de un investigador de la historia de la arquitectura es descubrir como se entremezclan los así llamados "estilos" y ver hasta donde llegan sus influencias.
En fin, si te interesa el tema, lo mejor son los libros. Búscate uno de cultura general, que hable de "estilos" (tal vez centrado en los periodos de la edad moderna y la contemporanea) y que tenga énfasis en las imágenes, etc.
Haz de saber que se habla de "estilos" cuando se ha estudiado y clasificado históricamente una arquitectura. La Arquitectura en si son corrientes de pensamiento vivo que crecen y evolucionan y que nadie sabe donde comienzan o hasta donde llegarán.

 
At 27/11/05 6:58 p. m., Anonymous yaku escribió...

Andres: tengo bastantes referencias de este acto. En mis clases de Historia II, en la FADU, se citaba mucho, y hasta alguna diapositiva se pasó. No sabia que habias participado en ella...el nombre de Eduardo Maestripieri te suena?

saludos

 
At 27/11/05 9:08 p. m., Blogger Andrés Moya escribió...

Nop, no me suena... Esta obra fue publicada con más imágenes en una revista italiana: "Alberto Cruz, Cooperativa Amereida, Chile". En Zodiac, nº 8, Milán, septiembre 1992, pp 188-199.

 

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